En estos momentos tu vida pende de un hilo, luchas por estar aquí, pero tu cuerpo no.
Sabes que tu familia te necesita.
No quiero verte así, no quiero recordarte así.
Tal vez es egoísta de mi parte, pero necesito decirte que te querré siempre.
Dos semanas después no he podido ir a ver a tus hijos y a tu mujer, qué les digo: “No lo sé”. Antes o después tendré que hacerlo.
ADIOS PADRINO; SIEMPRE ESTARÁS EN MI PRESENTE. GRACIAS POR TODO LO QUE ME DISTE. ADIOS.
0 comentarios:
Publicar un comentario